3. Remoja los pies el tiempo adecuado
Introduce los pies en el recipiente y mantenlos sumergidos entre 15 y 20 minutos. Durante este tiempo, los ingredientes actuarán de forma conjunta para suavizar las uñas y la piel circundante. Si las uñas están muy endurecidas, puedes prolongar el remojo hasta 25 minutos.
4. Seca bien y procede al corte
Al terminar, seca minuciosamente cada pie, prestando atención al espacio entre los dedos para evitar humedad acumulada (que puede generar hongos). Luego, con un cortauñas limpio y afilado, corta las uñas en línea recta, evitando redondear demasiado las esquinas para prevenir uñas encarnadas.