1. Prepara un baño de pies nutritivo y suavizante
Llena una palangana grande con agua tibia, asegurándote de que cubra completamente los pies. El agua tibia dilata los poros y suaviza tanto la piel como la uña, lo que facilita el corte posterior.
2. Añade los ingredientes clave
Para potenciar el efecto del agua tibia y lograr un ablandamiento rápido, agrega:
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1 cucharada de sal gruesa: ayuda a relajar los pies, desinflamar y mejorar la circulación.
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1 cucharadita de bicarbonato de sodio: su acción alcalina ablanda la queratina, facilitando el corte de la uña.
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Unas gotas de aceite esencial de lavanda o árbol de té (opcional): aportan propiedades antisépticas y previenen infecciones, además de dejar un aroma agradable.